martes, 8 de marzo de 2011

garganta la olla,post ASG

Garganta la Olla (conocida en la Edad Media como Ad Fauces) es un municipio español de la provincia de Cáceres, Extremadura. Pertenece a la comarca de la Vera y al partido judicial de Plasencia.

El municipio tiene más de 1000 habitantes y se sitúa al Oeste de su comarca. Las localidades más cercanas por carretera son Jaraíz de la Vera y Cuacos de Yuste. Suele situarse en Garganta la Olla la leyenda de la Serrana de la Vera.

Situación

Está situado en la comarca de la Vera, a pocos kilómetros del Monasterio de Yuste. Entre sus atractivos turísticos destacan, como su nombre indica, sus gargantas. Limita con los términos municipales de Piornal, Cabezuela del Valle, Pasarón de la Vera, Jaraíz de la Vera, Cuacos de Yuste y Aldeanueva de la Vera. Además está rodeada por la sierra de Tormantos,viniendo de allí el termino " Olla "

Edad Antigua

La zona ya estuvo poblada desde antiguo, como lo demuestra la presencia de varios castros vettones. En tiempos visigodos existían dos monasterios de cierta fama, en la actualidad lamentablemente derruidos, el de San Martín de Tours y el de San Salvador.

La primera población del término se conoció como Ad fauces (de faux, faucis) que significa junto a las gargantas. En la actualidad, la población, que es de fundación altomedieval, se conoce como Garganta la Olla, o más propiamente Garganta de la Olla, debiendo este apelativo a la orografía del lugar. Se encuentra en la confluencia de dos gargantas, la Mayor y la de San Blas. Es muy probable, que el nombre original de la garganta Mayor, fuera el de la garganta de la Olla, y que el pueblo fundado, en origen se llamara, el pueblo de la garganta de la Olla. Lo cual indicaría además que en algún tiempo, la región se conoció como La Olla.

Edad Media

Aguas abajo de la garganta Mayor, existen los restos de una población más antigua conocida como Carnaceas. Dado que el cambio de la población fue a una zona más elevada y segura, es posible que Carnaceas se tratara de alguna población ocupada por las tropas de Alfonso VI o fundada en la época, que posteriormente fue destruida por los almorávides. El término Carnaceas, se relaciona con el de carnicería, en relación a la matanza que tuvo lugar. Queda ahora la duda, si aquella población fue la original Ad fauces.

Entre Alfonso VI y Alfonso VIII, las tierras volvieron a pasar a manos cristianas, creándose en un feudo fronterizo bajo la titularidad de Fernán Rodríguez de Castro.

El municipio terminó siendo incorporado al reino de Castilla en algún momento de finales del siglo XII, por el rey de Castilla Alfonso VIII. Parece ser no obstante, que la mayoría de los pobladores, debían ser o bien los habitantes originarios de la región, o repobladores del reino de León, dado que la lengua que se hablaba antiguamente en la zona mostraba arcaísmos latinos impropios del castellano. Sobre la controversia del idioma en la Vera y Valle del Jerte, siendo castellanas ver también: idioma extremeño.

Respecto a la teoría del origen altomedieval de la población Garganteña, a partir de población de Caparra, hay que considerar dos detalles, por una parte que Caparra en esta época estaba casi desploblada, y por otra, que las tierras de Caparra pertenecían al reino de León.

La población formaba parte de lo que se conocía como el Sexmo de la Vera, asociación de pueblos para la administración común de bienes, que fue asignado a la Ciudad de Plasencia, bajo la forma del Sexmo de Plasencia. Dicha ciudad organizó la localidad, ejerciendo jurisdicción sobre ella. La presencia de algunos apellidos toponímicos castellanos, navarros y vascos (Curiel, Yeribar, Mayora o Bolivar entre otros) parece apuntar que no se limitó a una mera organización de la población preexistente, sino que trajo pobladores de los reinos de Castilla y de Navarra.

En 1340, Alfonso IX, la cedió a los infantes de la Cerda, como agradecimiento por el reconocimiento que le hicieron como monarca en Almendral. La ciudad de Plasencia, se negó a perder su jurisdicción sobre la población imponiéndoles pagos por el aprovechamiento de los recursos de la localidad, con tal virulencia, que los naturales se quejaron a los infantes de la Cerda y amenazaron con la despoblación. Estos a su vez lo hicieron al rey de Castilla, que por entonces era Enrique II, el cual amonestó a la ciudad. Más tarde perteneció al Marqués de Villena. D. Diego López Pacheco marqués de Villena, perdió la posesión del término, que paso de nuevo a la corona, como motivo de haber apoyado a Juana la Beltraneja en la batalla de Toro. Quedando los marqueses como meros administradores de justicia civil y criminal a través de personas nombradas por ellos para el cargo. Esta situación se prolongó hasta el siglo XIX.

Plasencia, por su parte, intentó recuperar su jurisdicción sobre Garganta hasta finales de la edad media. Ocupó terrenos del término, que fueron recuperados por la población gracias a diversos pleitos ganados entre los años 1490 y 1493. La ciudad tuvo que repartir los terrenos que había ocupado entre los garganteños y pagar los gastos de los pleitos. Es de destacar que en 1492 se dio incluso un enfrentamiento armado entre los dos bandos; la ciudad por una parte y los que apoyaban el señorio por otra. Estos últimos organizados en lo que llamaron "Guerrilla de San Martín" y apoyados por tropas del conde de Oropesa, plantearon combate sirviéndose como protección de las murallas del antiguo monasterio de San Martin y resultaron vencedores. Hasta el año 1772 merced a una executoria, consiguió la independencia del entonces señor Marqués de Villena y con ello distrute del aprovechamiento integral de tierras y pastos.

Siglo XIX

No parece que fuera especialmente dañada durante la Guerra de independencia, ni que se rebelara, como hicieron otros pueblos de la zona contra las tropas de Napoleón. Tampoco es de destacar que se viera afectada por las guerras carlistas.

A la caída del Antiguo Régimen la localidad de constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura que desde 1834 quedó integrado en Partido judicial de Jarandilla[1] que en el censo de 1842 contaba con 360 hogares y 1972 vecinos.[2]

Siglo XX

Durante la guerra civil, la población cayó bajo el control del bando nacional, no registrándose confrontaciones armadas en la zona, si exceptuamos las posteriores relacionadas con la lucha del maquis.

A lo largo del siglo XX, fue perdiendo población por emigración en un proceso que aún no ha parado y que ha supuesto la reducción del número de habitantes a la tercera parte de los que eran en el siglo XIX. La mayoría de los emigrantes se trasladaron a las grandes ciudades (Madrid, Bilbao y Barcelona) y en el extranjero a Holanda, quedando una numerosa comunidad de garganteños y descendientes en Eindhoven.

En 1982 fue declarado Conjunto Histórico-Artístico

La Serrana de la Vera.

La población es muy rica en cuentos y leyendas, como ya apuntara Don Miguel de Unamuno. Una de esas leyendas alcanzó fama ya en el siglo XVI y dio lugar al Romance de la Serrana de la Vera, que escribieron Luis Vélez de Guevara en 1613 y Lope de Vega en 1617. Como obra literaria, parece que ambos deformaron el mito de la Serrana, dándole una apariencia real, cuando parece ser que el personaje nunca existió, sino que se trata de un ser mitológico que incluso se identifíca con un centauro. Varias son las leyendas con motivo religioso como la muy conocida leyenda de los Siete Obispos Mártires, según la cual, en tiempos de la invasión islámica, siete obispos se refugiaron en un monasterio San Salvador donde fueron encontrados por los musulmanes y asesinados. Antes de morir uno de los obispos enterró las sagradas formas a unos metros de la cabecera de la iglesia, de donde brotó una fuente que aún sigue manando. Este monasterio dio lugar con posterioridad y ubicado a menos altura al monasterio de Yuste.

Otras hacen referencias a seres fantásticos (mitología extremeña); entre ellos a los duendes, los cuales imponían juramentos que de no cumplirse acarreaban la infertilidad. El duende o duendes de Garganta la Olla, ha sido descrito por los que lo han visto e incluso se cuenta que a principios del siglo XX varios vecinos de Garganta persiguierona uno de ellos, cuando impuesto el juramento a una mujer, intentaron acabar con él para evitar la maldición (a este duende se le conoce como el de San Martin, porque fue en dicho paraje donde se le vio). El duende o los duendes se corresponden con un ser de aproximadamente unos 40 centímetros de altura, con cuerpo de forma humana, de un color verde especialmente brillante por la noche y que cuando es descubierto, huye muy rápidamente a cuatro patas, y esto es todavía más extraño, no en línea recta sino en zig zag.

En relación con la mitología romana o prerromana, existe también una leyenda que versa sobre una especie de ninfa o dama encantada. Según esta, por San Juan se aparece una mujer de gran belleza que sale de las aguas de la Garganta Mayor. Dicha mujer propone al hombre que la encuentra que la libere de su hechizo. Para liberarla, tiene que amarla. Por otra parte, le da a elegir entre su amor o tres puñales de oro y piedras preciosas de gran valor. A los hombres, les termina venciendo la codicia sobre el amor y eligen los tres puñales. La mujer se los da y vuelve a sumergirse en las aguas. Pero la codicia les lleva a la ruina, porque a la mañana siguiente, aparecen con los tres puñales clavados en la espalda.

Otro ser fantástico de la zona es una especie de serpiente peluda y que algunos describen además con cuernos, que llaman el bastardo. Es de gran tamaño y solía acudir por las noches a robar la leche de las vacas, las cabras e incluso se atrevía con las mujeres lactantes. La mordida de este animal suele ser mortal; además se defiende pegando fuertes golpes con la cola (este mito con el nombre femenino de bastarda, también se encuentra registrado en ciertas regiones de Aragón). Lo más probable es que se trate de la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), culebra que puede alcanzar hasta dos metros y medio de tamaño, a la que se le habrían asignado características mítico-mágicas.

También las hay que hacen mención al diablo. De estas leyendas una de las más conocidas es aquella que dice que se apareció con forma de mujer enlutada a un cabrero en la sierra. El cabrero la invitó a calentarse al fuego y el diablo se sentó. En medio de la conversación, el cabrero se agachó a azuzar la llama y descubrió horrorizado las patas de cabra que le asomaban a la mujer por debajo de las faldas. Dicho hecho se repitió con otros dos vecinos del pueblo, quien aseguraban haber visto a la diabólica criatura en la sierra de Tormantos. Otra historia trata sobre un cabrero, que cogió un chivito recien parido a cuestas, y cada paso que daba notaba que iba pesando más y más; al girar la cabeza descubrió horrorizado que a quien cargaba no era al chivito, sino al diablo.

Aunque aquí las hemos descrito como leyendas, los vecinos del pueblo dan testimonios con nombres y apellidos de las personas que han visto o les han narrado sobre dichos seres.

Si bien, hay leyendas más mundanas como la de los aparecidos. Dado que las huertas seguían turnos de riego, a algunos les tocaba por orden regar por las noches. Otros más avispados, se disfrazaban de fantasmas y asustaban a los que les tocaba el turno, para de esta forma poder regar ellos más.

Existían varias fiestas relacionadas con los solsticios, una de ellas que se ha perdido, consistía en hacer una pequeña figura que representaba al diablo y que era quemada por la noche. Afortunadamente se conserva la Quema del Judas, en la que cada Sábado Santo de madrugada se hace explosionar en la plaza del pueblo a un espantajo relleno de petardos y fuegos artificiales.

os dejo un video de la quema de judas


fuente

http://es.wikipedia.org/wiki/Garganta_la_Olla

lunes, 7 de marzo de 2011

el cristo negro caceres.post ASG


  • Quizás la leyenda o curiosidad más antigua en el tiempo sea la de que el Cristo Negro de Santa María, por una serie de casualidades, fue un testigo de excepción en la llegada por primera vez a Cáceres de la Reina Isabel La Católica el 8 de mayo de 1477, así como en la visita que realizaron el matrimonio regio el 27 de febrero de 1479, contando con un cicerone excepcional, el noble cacerense D. Alonso Golfín, Gran Maestre de la Orden de Alcántara.


  • En varias ocasiones salió procesionalmente por motivos de epidemia y sequía, lo que hizo que un número considerable de espectadores ante la proximidad de la imagen optasen por bajar el rostro y mirar al suelo, ya que existía la creencia de que aquellos pecadores que miraran fijamente el rostro del Crucificado, serían castigados con dolorosas cegueras.


  • Otra leyenda que también está bastante generalizada es la que dice, que quién toca al Crucifijo sin el correspondiente respeto, muere fulminado por una extraña energía. Tal era el temor a través del tiempo, que muy pocos se han aventurado a tocarlo a mano desnuda, utilizando para ello siempre guantes oscuros, no antes sin rezar alguna oración. Es verdaderamente curioso como este temor aún se mantiene en una gran mayoría de las personas que hasta la imagen se acercan. Algunos dudan hasta de besarlo.


  • Para evitar el paulatino deterioro del Cristo Negro dada se extraordinaria antigüedad, las familias encargadas de su limpieza (con cebolla y vino), ofrecían fuertes sumas de dinero a la gente más humilde para que fuesen ellas las encargadas de esta labor.


  • En siglos pasados, principalmente durante el XIV, XV,XVI y XVII, todas aquellas personas que se acercaban hasta este Crucificado, lo hacían desde algunos metros antes con la cabeza inclinada o de rodillas, en clara señal de respeto y humildad. Afirmando así los no creyentes que esto era por miedo a que el Cristo los castigase.


  • Varias familias humildes de pasados tiempos, en el momento de ser requeridos por la justicia de la ciudad, por cuestiones de sangre, pidieron que la sentencia se realizase ante la imagen. Curiosamente la sentencia nunca llegó a cumplirse (Simón Benito Boxoyo).


  • Es "vox populi", que personas que se han mofado en todo tiempo de esta imagen, han sufrido castigos dolorosísimos o desgracias de todo tipo.


  • Nos ha llamado poderosamente la atención la aparición de distintos signos y símbolos propios de la religión musulmana y hebrea que se conservan cerca de la imagen que nos ocupa. Al mismo tiempo que hasta nuestros días han llegado varias referencias verbales y escritas que indican que judíos y musulmanes supuestamente conversos estaban activamente vinculados con esta hermandad devocional.Curiosamente durante la década de los años ochenta y noventa del siglo XX varias familias herederas de sefardíes han visitado Cáceres y han querido ver "el Cristo Negro de sus antepasados".


  • Algo que también ha sorprendido a muchos devotos es que a pesar de los distintos conflictos bélicos que han asolado la ciudad de Cáceres, durante los cuales la imagen ha permanecido siempre expuesta, nada ni nadie la ha hecho peligrar en ningún momento.


  • Ya más cercano en el tiempo, con la reaparición de la cofradía varios devotos han afirmado percibir un agradable aroma a flores allí en su capilla a pesar de no estar a la vista las mismas.


  • Del mismo modo tenemos recogidos los testimonios de al menos cinco personas que afirman que durante la procesión de nuestra cofradía, ante la presencia del impresionante Crucificado, varias viviendas que llevaban cerradas, incluso alguna en ruinas, varias décadas, han sufrido diferentes anomalías en lo referente a sus puertas y ventanas.


  • Dentro del apartado de curiosidades tenemos que contar que en el año 1994, pocos días antes del inicio de la Semana Santa, un cacereño acudió al Alcalde Mayordomo para manifestarle su intención de crucificarse delante de la imagen del Cristo Negro y de esta manera salir en la procesión acompañando a la talla, y de esta manera dar gracias al mismo por los favores concedidos. A lo que naturalmente la Junta de Gobierno se negó por motivos evidentes.


  • También en distintas fechas del año hasta nuestra ciudad han acudido "peregrinos", procedentes de diferentes lugares pidiendo conocer personalmente al Cristo Negro, condición devocional sumada a su peregrinaje.

A QUE HUELEN LOS COCHES NUEVOS?.post ASG

EL AGRADABLE OLOR DE LOS COCHES NUEVOS PUEDE SER MALO PARA LA SALUD


Aunque cada modelo de automóvil tiene un olor diferente, se suele decir que todos los coches “huelen a nuevo” durante un periodo de tiempo que oscila entre los tres y los doce meses desde que los estrenamos. Este olor es en realidad la suma de las emanaciones de sus componentes, y a mucha gente suele resultarle agradable.

Pero, ojo; no es oro todo lo que “se huele”. Existen varios estudios científicos que coinciden en señalar que este olor no es todo lo saludable que pensamos, ya que algunos de los polímeros empleados en los guarnecidos de las puertas, el salpicadero y otros componentes que se encuentran directamente en contacto con la “atmósfera” del habitáculo desprenden hasta 60 sustancias químicas volátiles, especialmente cuando la exposición al sol hace subir la temperatura del habitáculo.

De esas sustancias, algunas como el benceno son especialmente tóxicas. Por ello, y también para evitar el fatídico golpe de calor, es aconsejable abrir las ventanillas o las puertas del automóvil, conectar el sistema de climatización y dejar que el interior se ventile durante algunos minutos antes de introducirnos en él si lo hemos dejado aparcado al sol en verano.

Para reducir estas emanaciones, casi todos los fabricantes de automóviles disponen de sus propios laboratorios, encargados de detectar tanto estas sustancias tóxicas como los olores desagradables y las exhalaciones de sustancias no volátiles que crean películas de grasa en el parabrisas.

De hecho, desde 1992 existe un protocolo normalizado por la VDA (la Asociación Alemana de la industria de la Automoción) para realizar este tipo de pruebas. Primero se calienta un habitáculo mediante lámparas infrarrojas emulando lo que sucedería con una exposición a la radiación solar.

A continuación se procede a “oler” las diferentes superficies para detectar las interacciones desagradables entre los olores de los diferentes componentes. En realidad, esta es sólo la prueba final, ya que previamente se habrán analizado hasta 500 muestras calentadas en un horno a 80ºC y evaluadas por un equipo olfativo que, en el caso de Audi, está compuesto por entre seis y nueve personas que puntuarán las muestras con notas entre el 1 y el 6 en función de la intensidad de las emanaciones olfativas.

Los componentes con un olor más intenso (calificados como 4, 5 ó 6) serán rechazados, y sus proveedores deberán encontrar una solución para corregir esta incidencia.

El equipo olfativo no sólo trabaja durante la fase de desarrollo de un automóvil, sino también durante la de producción, evaluando periódicamente algunas unidades de automóviles escogidas al azar.

Aparte de la toxicidad y los olores, en el desarrollo del automóvil se evalúan las exhalaciones de las sustancias abrillantadoras, protectoras, estabilizadoras o ignífugas, entre otras, que se aplican sobre superficies como el salpicadero. Estas generan vapores al calentarse que pueden condensarse sobre una superficie fría (el parabrisas) y generar una molesta película de vaho que puede dificultar nuestra visión.

En resumidas cuentas, los automóviles nuevos huelen a la suma de las emanaciones de sus componentes: fibras textiles, sus diferentes tintes, termoplásticos, disolventes...

Sólo si llevan parados largo tiempo (en un ambiente frío y húmedo) entre el momento en que han sido fabricados y el momento de su entrega al cliente, también pueden presentar un olor desagradable a humedad o moho. Ello es debido a la presencia de bacterias que se encuentran cómodas y se reproducen en lugares como el evaporador del aire acondicionado, desde donde pasan al sistema de climatización y se expanden por el interior.

Y, por supuesto, determinados olores pueden ser síntomas de averías. Un problema en la línea de escape puede hacer que se filtre dióxido de carbono al habitáculo.

Los vapores del combustible también llevarán aromas intensos al coche ante la más mínima fuga. Un mal funcionamiento de los frenos o el embrague hará que nuestras narices detecten un olor a quemado similar al que experimentaríamos en el taller de un soldador o un cerrajero. Y una fuga de lubricante rápidamente será responsable un desagradable olor a aceite quemado.

Ten en cuenta, eso sí, que si acabas de estrenar tu automóvil y percibes cierto olor a quemado, este puede provenir de una película protectora de parafina que se aplica a ciertas partes del vehículo a modo de protección. Transcurridos los primeros 500 kilómetros, el “olor a coche nuevo” debería ser el único protagonista.

Curioso, verdad? Ya sabes por que los coches nuevos huelen asi, o por que los coches nuevos huelen tan bien, un aroma que a muchos nos encanta... y que no es del todo recomendable, segun parece..

fuente
http://www.preguntasdemotor.com/0001-0100/olor_coches.htm

EL BOSQUE DE PIEDRA DE TSINGY..pos ASG

PARECE COMO SI LA MANO DEL HOMBRE HUBIESE MODELADO UN PARAJE DE OTRO PLANETA

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Un autentico bosque de piedra, que parece sacado de una pelicula de ciencia ficcion. Este lugar es la Reserva Tsingy, y se encuentra en Madagascar. Consiste en una gigantesca formacion de rocas afiladas como cuchillos, y en la cual viven todo tipo de animales.

Aqui tienes unas espectaculares fotos de este impresionante lugar..









































Extraordinario, no crees? Espero que te hayan gustado las imagenes
fotos en gran tamaño en la pagina original
fuente
http://saturnic.livejournal.com/385746.html

domingo, 6 de marzo de 2011

Los Empalaos de Valverde de La Vera.post ASG

foto A partir de la media noche del Jueves Santo, se puede oír por las calles de Valverde de la Vera el sonido de unas vilortas...

Es un Empalao, que se dispone a realizar su vía crucis motivado por una promesa o "manda" hecha ante Dios.
El empalao camina descalzo, sobre sus hombros lleva un timón de arado sujeto por una soga de esparto que le envuelve torso y brazos desnudos. Lleva además una enagua blanca que le cubre de cintura para abajo, de la mitad de sus brazos penden un par de vilortas, con tres aros cada una, y una toga, símbolo del Crucificado. Cubre su rostro un velo blanco que sujeta con una corona de espinas, sobresaliendo por encima de la cabeza dos espadas cruzadas.
En todo momento va acompañado por el Cirineo, que se oculta bajo una manta y le alumbra el paso con un farolillo.



El Rito del Empalao se viene celebrando desde tiempo inmemorial en la noche del Jueves Santo.
Es la Fiesta más emblemática de Valverde de la Vera y quizás de toda la comarca, declarada de Interés Turístico Nacional el 18 de Enero de 1980.

El Empalao se prepara en la casa familiar. Es un ritual que invita al silencio, dado el sacrificio y la devoción que ponen los valverdanos en esta tradición.

La procesión de cada Empalao camina en silencio. Tras él, el grupo familiar cubiertos con mantas oscuras, uno de ellos porta un farol encendido, el Cirineo. En cada estación del Vía Crucis, el Empalao y sus acompañantes se arrodillan y oran en silencio. Cuando se cruza con otro Empalao o con un Nazareno se arrodillan ambos.

Terminado el Vía Crucis de las 14 estaciones, el séquito regresa a casa. Allí, el Empalao se desviste y se desoga, finalmente se le fricciona el cuerpo para recuperar la buena circulación de la sangre.


Son las cuatro de la madrugada; ya se ha ido toda la gente.
Las farolas parecen cansadas de iluminar tanta curiosidad.
La calle Real está vacía, pero... el ahogo de la noche despierta
con el sonido ancestral de unas vilortas a lo lejos.
¡ Quédate quieto ! ( en un susurro ) ¡dejémosle pasar !.
Va acompañado de su familia. Detrás va alumbrando
con un farolillo un Cirineo, pero el que sigue los pasos es
un Nazareno con una pesada cruz.
Ya han pasado. Vuelve el silencio.
Pero en el aire flota el olor a penitencia, a gozo de lo cometido,
a dulce llaga de una soga...
pero sobre todo a respeto por una tradición.

un video para ver el proceso de como le ponen las cuerdas

viernes, 4 de marzo de 2011

locura naranja.post ASG












El próximo 30 de abril, como cada año, se celebra en los Países Bajos el ‘Día de la Reina’ o Koninginnedag en neerlandés. A lo largo de todo el país hay cientos de celebraciones, conciertos y actos festivos en honor a la monarca, en un día de alegría colectiva.

Lo más llamativo de la celebración es lo que los propios holandeses denominan ‘locura naranja’. Todo el mundo se viste con alguna prenda naranja (por supuesto, también pelucas y todo tipo de accesorios). El naranja es el color de la casa real de Holanda.

La principal actividad de este día son los mercados libres o vrijmarket. Durante este día está permitido vender cualquier cosa al aire libre. Los niños venden sus juguetes usados, las familias venden todo tipo de trastos y no faltan quienes buscan el negocio vendiendo bebidas, bocadillos o cualquier tipo de ‘merchandising’ naranja. Todas las ciudades y pueblos holandeses se convierten así en un gigantesco mercadillo.

Lo normal es que el 30 de abril haga buen tiempo, así que también se celebran festivales y macroconciertos al aire libre, especialmente multitudinarios en Ámsterdam. Los canales de la ciudad se llenan de barcos, a bordo de los cuales la gente continúa la fiesta. Las celebraciones atraen a miles de turistas y es muy difícil encontrar habitaciones libres en la capital holandesa.

En realidad la fiesta suele empezar la noche anterior, ya que desde hace bastantes años, los bares y discotecas suelen realizar celebraciones especiales con motivo de la ‘noche de la Reina’. Las celebraciones nocturnas más populares son las de La Haya

El motivo de esta fiesta nacional es el cumpleaños de la Reina. Curiosamente, la reina Beatriz cumple años el 31 de enero, pero cuando subió al trono decidió mantener la celebración en el 30 de abril (que era la fecha de cumpleaños de su madre, la anterior reina) para poder seguir disfrutando de las actividades al aire libre y el buen tiempo. Es tradición que la monarca visite varias localidades del país durante este día.







La Música de El Lado Oscuro

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